Desplome inminente de una sociedad huérfana


Desplome inminente de una sociedad huérfana 

 La familia es base de la sociedad y el lugar donde las personas aprenden por vez primera los valores que les guían durante toda su vida.”  

-Juan Pablo II  

Desde tiempos remotos la familia ha sido considerada como pieza clave en el desarrollo de las sociedades. Sin embargo, en los últimos años, se ha podido apreciar la crisis de esta institución al ser remplazada por las redes sociales en su trabajo formativo. Lo preocupante de esta situación son los efectos de estas plataformas en el desarrollo de los jóvenes, pues las redes sociales como nueva figura autoritaria de los adolescentes crean un individuo inútil para la sociedad. Con lo anterior, las redes sociales crían a un individuo corrompido por antivalores mientras que la familia cría uno totalmente opuesto. Esto conduce a su vez a individuos débiles, los cuales padecen de múltiples enfermedades mentales y son incapaces de proyectar una imagen transparente ante los demás. Así mismo, las capacidades de interacción social, las cuales son cruciales en el desarrollo de una sociedad, han venido disminuyendo en los jóvenes dominados por las redes. 

 

Antes de ir más lejos, y para evitar errores, debemos precisar que la familia es una institución que ha venido evolucionando a la par de la humanidad, sufriendo cambios y resultando un concepto un tanto ambiguo. En este ensayo se utilizará el concepto de familia a nivel psicológico y social planteado por Oliva (2013) jefe investigador de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, México y Villa (2013) psicóloga, doctorante en Derecho y Globalización, docente de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, México. De acuerdo con la propuesta de Oliva y Villa la familia, a nivel psicológico, es una institución que forma parte de un sistema más grande, la sociedad. Es allí donde la familia es la encargada de educar al individuo para afrontar y adaptarse ante las situaciones de manera adecuada, asimismo como controlar impulsos, canalizar energías, desarrollar independencia e inculcar disciplina. En relación con la familia a nivel social, Oliva y Villa definen que la familia es la encargada de fomentar en el individuo actitudes de respeto y acato a la autoridad, brindar identidad social, crear identificación y cumplimiento de roles, integrar al individuo a la sociedad y crear redes de acompañamiento y desarrollo. 

  

Visto así, la familia como institución, tiene el deber natural de la crianza correcta de los hijos para asegurar su supervivencia e inclusión en la sociedad. Conviene enfatizar en los valores y principios inculcados por la familia como pilares de la correcta educación considerando que son los que definirán el actuar del individuo. Como lo define Bryan Longo (2020) Graduado en psicología clínica de la Universidad Panamericana, Guatemala: “Los valores familiares son los preceptos, normas o acuerdos que orientan a los miembros de cada familia a una convivencia armoniosa, fluida y equilibrada”. En estas circunstancias, es posible afirmar que las familias son gestoras de estos valores tales como la solidaridad, el respeto, la tolerancia, la empatía, entre otros. 

  

Según el estudio realizado por María Ángeles Hernández y Ana Carmen Torino de la facultad de educación de la universidad de Murcia, el cual tenía como objetivo identificar la percepción de los profesores frente a los valores familiares y escolares, refleja que los valores familiares más presentes en los niños son: tolerancia y el respeto a los demás (58,5%), seguido de los buenos modales (52,8%), sentido de la responsabilidad (49,1%), esfuerzo en el trabajo (47,2%), honradez (43,4%) y la felicidad (41,5%) Prados, Fernández (2011). Ante lo planteado anteriormente, se puede determinar que los valores familiares son necesarios en un individuo y por lo tanto una sociedad prospera.  

  

Por otra parte, las redes sociales son un ambiente “hostil” para los adolescentes puesto que son expuestos a contenido inadecuado y a su vez adoptan comportamientos dañinos. Esto se ve reflejado en el estudio realizado por Amigo, Gutiérrez y Ríos (2017), de la Universidad Autónoma de Zacatecas, México donde los resultados fueron alarmantes. De los adolescentes encuestados: 83% ha tenido algún tipo de ciberacoso, en su mayoría por compañeros de escuela, con una tendencia mayor en el sexo femenino que en el masculino; además, el 81% ha recibido algún material con connotación sexual; el 72% ha enviado material con algún contenido sexual, con una tendencia mayor en las mujeres que en los varones, como a su vez el 21% de ellos (del 72%) tiene acceso a páginas de adultos (con una mayor tendencia en los varones que en las mujeres) Amigo, Gutiérrez, Ríos (2017). En este sentido, es posible afirmar que las redes fomentan actitudes perjudiciales en los adolescentes, razón por la cual, crea individuos corruptos los cuales no solo se afectan a sí mismos, sino que también a la sociedad. De acuerdo con lo anterior, el análisis aquí propuesto es dar a entender que las redes sociales como nueva figura formativa crea no solo un individuo inútil para la sociedad, sino que también nocivo para esta misma. Ahora bien, la familia genera un individuo opuesto al criado por las redes, siendo este una persona trabajadora, responsable, honrada, con buenos modales; en definitiva, una persona necesaria en una sociedad en continuo desarrollo.   

 

Por lo que se refiere a lo psicológico, las redes sociales son unas de las fuentes principales de enfermedades mentales en los jóvenes en la actualidad, especialmente, problemas relacionados con la autoestima. Y esto tiene una explicación, pues los jóvenes carecen de pensamiento crítico y resultan vulnerables ante las opiniones de los otros usuarios. De este modo, las redes proyectan imágenes ajenas a la realidad, con el fin de presentarse ante los demás como personas perfectas disfrutando de vidas perfectas. Este antecedente explica, en parte, los estragos psicológicos en los jóvenes, ya que, el usuario promedio de las redes sociales no cumple con estas expectativas de perfección generando una autoestima débil al sentirse frustrado por no ser igual de atractivo, tener los mismos ingresos, entre otros. De no ser tratada la frustración, puede conllevar a enfermedades como lo son la ansiedad social y en algunos casos suicidio. 

 

En este sentido, es importante recalcar el concepto de identidad digital en las redes sociales. Marta Ruiz-Corbella (2013) y Ángel De Juanas Oliva (2013) del departamento de teoría de la educación y pedagogía social de la Universidad Nacional a Distancia sustentan que: La red, y en especial la participación en redes, promueven un nuevo tipo de identidad, la digital, que se configura a partir de la habilidad de gestionar con éxito la propia visibilidad, reputación y privacidad en la red, y que se va construyendo a partir de la propia actividad y de la de los demás en este entorno". Lo inquietante de esta “identidad digital” es la adicción a interacciones enmascaradas, falsas. Interacciones donde las personas buscan, a través del anonimato, pretender ser alguien perfecto para sentirse aprobados. 

 

Ahora bien, algunos afirman que las redes sociales aumentan y mejoran las relaciones interpersonales debido a que la comunicación en estas plataformas no tiene límites de espacio ni tiempo, solo requieren de conexión a internet. Ya la propia Alejandra Rayo Ascoli (2014), graduada en psicóloga clínica, lo acentúa en sus conclusiones de su tesis de grado: De igual manera la comunicación se ha beneficiado, pues ahora es más fácil y rápido comunicarse con familiares y amigos que se encuentran dentro de las redes sociales.” Es evidente, que las redes sociales han facilitado proyectos, pues gracias a los perfiles manejados en las redes, las personas pueden encontrar y contactar fácilmente a individuos con las descripciones buscadas.  

 

Lo paradójico de esta situación estriba en que si bien es una herramienta que facilita la interacción de dos o más individuos, es innegable que las redes aíslan a las personas del mundo real. A tal punto que, las habilidades de interacción social presencial han venido deteriorándose, dado que, en las redes sociales las personas pueden planificar, editar, manipular lo que comparten. Lo significativo de este caso es que el progreso de la humanidad se ha basado en la comunicación y cooperación de dos o más individuos para cumplir objetivos. Resulta urgente ampliar esta reflexión a propósito de esta última clave: las redes sociales no solo crían individuos corrompidos sino también produce la involución de la sociedad 

 

Un estudio realizado por Delgado, Escurra, Atalaya, Constantino, Cuzcano, Rodríguez y Álvarez de la universidad Nacional Mayor de San Marcos, Perú (2016) tenía como objetivo analizar la influencia de las redes sociales en las habilidades sociales en los universitarios. Una de las conclusiones que surgieron fue: “(…) a través de las redes sociales se va perdiendo la capacidad de interpretar el estado de ánimo de la otra persona, no se puede analizar el lenguaje corporal, e inclusive se puede perder la capacidad de ser asertivos al emitir opiniones (…) De esta manera, las redes sociales deshumanizan a los individuos al reducir la sensibilidad innata hacia los demás. Sin esta sensibilidad, la sociedad se reduce a personas egoístas que pierden el sentido de pertenencia y edificación de comunidad. 

 

En conclusión, las redes sociales están provocando la involución de la sociedad al sustituir a la familia en su trabajo formativo de los jóvenes, pues las redes sociales son un ambiente hostil, no apto para el desarrollo de las diferentes dimensiones del individuo. Así pues, las redes corrompen a los jóvenes con antivalores y actitudes poco favorables en una sociedad en constante desarrollo. Asimismo, las redes son una de las principales fuentes de enfermedades mentales, en especial enfermedades relacionadas con la baja autoestima, teniendo en cuenta que en las redes sociales la mayoría de la información es manipulada y las personas tienden a compararse con esos modelos de perfección ficticia. Por otra parte, las habilidades sociales, las cuales han sido cruciales en el desarrollo de la humanidad, han venido disminuyendo en los usuarios de las redes. Esta falta de habilidades conlleva a una sociedad individualista, incapaz de simpatizarse con sus integrantes, dicho de otra manera, inhumana. 


NOMBRE: Pablo Andrés González          GRADO: 8B    FECHA: 11/2022 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

Bibliografía 

HERNÁNDEZ PRADOS, M.ª ÁNGELES, & TOLINO FERNÁNDEZ-HENAREJOS, ANA CARMEN (2011). LOS VALORES FAMILIARES Y ESCOLARES. PERCEPCIÓN DEL PROFESORADO. International Journal of Developmental and Educational Psychology, 2(1),531-540.[fecha de Consulta 12 de Octubre de 2022]. ISSN: 0214-9877. Disponible en:   https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=349832329053  

FUENTE. CÓRDOBA, N. A. & MARTINEZ, A. N. (2020). INFLUENCIA DE LAS REDES SOCIALES VIRTUALES EN LA COMUNICACIÓN DE 2 FAMILIAS DEL BARRIO CIUDAD FUTURO LAS GUACAS DE POPAYÁN. Recuperado 16 de septiembre de 2022, de http://unividafup.edu.co/repositorio/files/original/6ac6600f73835d2f3f0eecc628903025.pdf 

Oliva, A. J. & Ruiz Corbella, M. (2013). Redes sociales, identidad y adolescencia: nuevos retos educativos para la familia. Research Gate. htps://www.researchgate.net/publication/259216637_Redes_sociales_identidad_y_adolescencia_nuevos_retos_educativos_para_la_familia 

Rial, A., Gómez, P., Braña, T. & Varela, J. (2014). Actitudes, percepciones y uso de Internet y las redes sociales entre los adolescentes de la comunidad gallega (España). Scielo. https://scielo.isciii.es/pdf/ap/v30n2/psico_adolescencia5.pdf 

Longo, B. (2020, 30 junio). Valores familiares: qué son, cuáles son y ejemplos. psicologia-online.com. https://www.psicologia-online.com/valores-familiares-que-son-cuales-son-y-ejemplos-5127.html 

Gómez, O. & Guardiola, V. (2014). Hacia un concepto interdisciplinario de la familia en la globalización. Dialnet. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5995439 

Ascoli, A. R. (2014). INFLUENCIA DEL USO DE LAS REDES SOCIALES EN LAS RELACIONES FAMILIARES DE JÓVENES DE 18 Y 24 AÑOS QUE PRESENTAN ADICCIÓN A LAS MISMAS. http://biblio3.url.edu.gt/Tesario/2014/05/42/Rayo-Alejandra.pdf 

Delgado, A. E., Escurra, L., Atalaya, M. C., Constantino, J. P., Cuzcano, A., Rodríguez, R. E. & Álvarez, D. (2016). Las habilidades sociales y el uso de redes sociales virtuales en estudiantes universitarios de Lima Metropolitana1. https://www.redalyc.org/journal/1471/147149810004/html/ 

Comentarios