Una enfermedad personal


 

Una enfermedad personal 

Personaje muy similar al guasón de Jared Leto, la peor versión del personaje. Es muy de esta persona hacer relación a las películas, al fin y al cabo, es de las cosas que más disfruta, junto con el rock y con odiarse a mismo y sus decisiones. Empecemos a resumir esta larga historia, tal y como la cabeza de este enano funciona, con un narrador externo, siendo él, el personaje principal. 


Empezaba ese año, el año en el que todo empezó a cambiar, su personalidad junto con su cuerpo, un año al que mucha gente le tiene rencor, pero que en lo personal fue el evento en el que todo empezó a ir cuesta abajo. La llegada de una enfermedad mundial, el coronavirus, pero también una personal: La pubertad, el origen de toda imperfección. 


La pandemia, tiempo que nos llevó a un estado de virtualidad, chupando toda nuestra vida hasta terminar siendo zombis cuyo único propósito era conectarse a un computador; sin embargo, para esta persona era una lucha extra, pasar por ese tiempo en el que todo empieza a cambiar, la cara empieza a generar estas imperfecciones que te hacen parecer de otro mundo, empiezas a tener tanta grasa en tu cara, que podrías incluso freír papas si lo desearas. Hay cambio de voz, y se empieza a crecer más, que parecía ser algo bueno, excepto porque no paso del todo, fue como pasar por una experiencia buena y mala, pero solo recibiendo la parte mala. Fue como si el tiempo se paralizara, seguía siendo un enano, y el portero todavía lo confundía con mi hermana al contestar el citófono.  


Pero lo físico no fue lo único que cambio o no cambio, porque la personalidad de este enano también lo hizo. Estando en ese estado zombi y catatónico cuando paras de ser tú mismo, este enano dejo de ser ese estudiante que quedaba en los mejores puestos, que se esforzaba por llegar alto, a quedarse un enano también en sus metas. La vagues y procrastinación, tal vez una de las peores enfermedades que le pueden dar a un adolescente en su etapa de colegio, y lastimosamente el enano de esta historia fue contagiado. Dejando todo a último minuto, y satisfacerse con el mínimo fueron algunos de los síntomas que le dieron, y que hoy en día le siguen dando incapacidad 


Se entraba a un nuevo año, un año con nuevas metas, donde la enfermedad mundial se empezaba a dejar a un lado, pero la enfermedad personal todavía creaba peso. Este enano parecía un llanero solitario, llegando a la presencialidad tenía pocos o ningún amigo; pero a diferencia de esa película que fue un desastre por parte de Disney, este llanero o mejor dicho enano solitario logro salir adelante. Mientras el mundo se alegraba con los resultados de las vacunas al coronavirus, el enano también encontró una cura para su propia enfermedad, sus amigos. 


Fue así, como se creó un grupo unido que gracias a su compañía actitud lograron curar al enano de sus inseguridades. El enano se empezaba a curar de todo por lo que paso en esas épocas oscuras de enfermedad, parando incluso de llamarse a mismo enano, y empezar a usar los apodos que sus grandes amigos le daban. Tanta alegría le generaba a Jerónimo pasar tiempo con lo que en su mente eran sus “caballeros de mesa redonda” quienes como las películas de Transformers le enseñaron que “sin sacrificio no hay victoria.” 


Pero todo esto es el pasado, que, aunque importante como contexto, verdaderamente no es relevante como lo que pasa en el presente. 555 palabras que describen las imperfecciones que tuvo Jerónimo en el pasado, pero ¿qué hay de ahora mismo? Pues esa es una de sus imperfecciones, enfocarse tanto en el pasado, en el ¿que pudo pasar sí? Verdaderamente, el sigue procrastinando y siendo un poco vago, como si fuera una variación en la enfermedad para la cual la cura ya no funciona. Sin embargo, parece ser que se ha encontrado la cura a la variación, una persona que lo inspira a lograr ser más, para que esa persona lo note. 


Después de un duro primer periodo, el enano Jerónimo hará todo lo posible para poder volver a ser como era antes, mientras mantiene lo mejor del presente. Porque similarmente como la gente se ha olvidado del coronavirus y ha aprendido a vivir con él, Jerónimo espera poder sacar lo mejor del pasado y presente para poder vivir con su enfermedad personal y crear un mejor futuro. 

Comentarios