Vida dentro los 150cm


  

Vida dentro los 150 cm  

Ya nadie recuerda ese momento y esa posibilidad remota de aquella joven, de un momento a otro, su enanez la dejó estancada en un mundo donde los enanitos bailan con ella y los gigantes la estorban, por la sencilla razón de que no la pueden ver. Se puede decir que sus gemelos son aquellos que apenas caminan. De esos que parecieran que no se ven, pues, cuando le dicen “¡Ay! Disculpa que no te vi” automáticamente se convierte en hazme reír.  De repente, sus esperanzas de crecer pasaron de ser un sueño a convertirse en un misterio, pues su caso es tan incierto y singular que hasta sus gustos son aún más inusuales que el de sus compañeros. Hablamos de la estudiante del Colegio San Jorge de Inglaterra, Juanita Velandia del curso 8B. Una niña, cuya personalidad te atrapa y la picardía no escapa, con un carisma fascinante y con una sonrisa radiante; aunque es muy raro verla sin sonreír, pues todos ya se acostumbran a observarla morirse de risa, que llega a tal punto donde da más miedo no poder percibirla sin que tenga esas muecas trazadas en esa hermosa faz de tez canela.  

 

Muchos la quieren, pero a otros les fastidia, pues su voz bulliciosa a veces les irrita. Eso sí, Juanita vive con unas ganas interminables de “montársela al otro”, pero cuando se le vienen las gracias encima, todos sus amigos piensan que con todas sus ocurrencias se descomprima, pues todas sus chanzas son de los 150cm de su talla que lleva encima. A veces sentimental, a veces exigente consigo misma, pero nunca deja de ser afable con esa calidez que emana a metros de vista. Los que conocen a Juanita, o como muchos le dicen “La Negra”, saben lo cómica que es. Pero no por su sentido del humor sino por la forma como se ve ante los ojos de los demás; manos grandes, una sutil nariz recta, la melena marrón llena de enredaderas que la caracteriza, llenas de nudos y de inocencia, unas piernas gruesas pero pequeñas, musculosas, bronceadas que muchos envidian cuando se quema. Sus ojos pardo-saltones, y los dientes de conejo que los muestra por montones, facciones estrambóticas al expresar emociones, e incluso unos pies exorbitantes que cuando queda en medias, se crean diversas concepciones al ver lo anormales y desproporcionadas que son las partes que la crean.  

 

A simple vista parece un libro abierto, pero cuando empiezas a leerlo, comprendes sus mayores miedos y anhelos. Juanita, en sus días que expresa mayor sentimiento, nunca quisiera que desaparecieran los de más momentos, pues, son motivo de susto ya que los conserva como el más hermoso recuerdo. Cuando se inspira y respira, le encanta hacer rimas, donde muestra como su corazón reencarna en las palabras que siempre han querido que fueran escuchadas. De ahí que este texto es tan cantado, aunque a veces puede molestarle a los más bastos, sin embargo, para ella son los más envidiosos porque los sentimientos que salen de adentro son los más sinceros. Ahora bien, siguiendo con sus miedos, se podría decir que no son tan ligeros, pero se vuelven mayúsculos porque a ella le afectan un mundo entero. Pero, qué más da, al fin y al cabo, eso muy poco se da.  

 

Hay que admitir que aquella muchachita a duras penas las locuras no se le riegan, pues sus gustos son tan exóticos que parecieran que no fueran de existencia, en realidad, no es una sorpresa que lo fuera, ya que su apariencia es muy pareja a la de una abeja; pequeña, ruidosa, rápida en fin…pero cuando la molestas y la persigues, no parara hasta picarte con su puntiagudo aguijón y dejarte una enorme cicatriz. Le encanta sentir el calor en su máxima expresión y hacer revueltos con muchas combinaciones de sabor en sus comidas de todos los días; pues el pan con yogurt y revolver el arroz con las verduras y proteínas son los que más le apasiona. No menciona a las proteínas como “carnes” pues las plantas le gustan más que la misma carne. La arveja, las lentejas, el frijol y el tofu a duras penas se la dejan consumir, porque pueden su desarrollo obstruir. Aun así, es terca y las consume porque prefiere deleitar su corazón antes que las opiniones; ella misma se da cuenta de sus errores, pero cuando viene a ser de comida, el monstruo come galletas se esconde de aquel fenómeno tan pequeño y tan hambriento que le compite con sus movimientos 

 

Dibujar es de las cosas que muchos dicen que hace bien, pero ella no lo cree. Los componentes de locura, amor, creatividad, humor, y un toque de rebeldía hacen a Juanita la persona que es, y pese a las cuestiones de los demás, sobresalir como una mujercita única es lo que más le satisface y enorgullece, es afortunada de estar rodeada de personas con una chispa única de sí mismo que le ayudan a crecer como ser humano. De hecho, hoy solo puede agradecer, por aquellas personas y momentos que nunca van a desvanecer.  

Comentarios